Torrezno Angostohornis es su nombre (lo cual le ha conferido esa personalidad tan simpática) y es uno de los 19 líderes y medio (este es un Sátiro Cornudo) de la Resistencia Pacífica de Mordor Nororiental (el de las Montañas Congelás) y deben vestirse con esos ropajes para protegerse del duro invierno que durante el Verano Otoñal les azota cual látigo de lava.
Torrezno originalmente nació en la Campa de Amapolas Alérgicas rodeado de fantásticos (aunque un poco violentos y obsesos de la limpieza) Cerdos Caracoleros, los cuales, tras una etapa de bullying incontrolado hacia el pobre Torrezno, por el simple hecho de su aparentemente ofendente nombre, expulsaron y desterraron a nuestro protagonista a una totalidad de 2 metros alejado de la frontera del territorio de la Campa.
Torrenzo Angostohornis, sin un lugar en el que pasar la noche, decidió que era el mejor momento para empezar a correr hacia el norte, porque sí, porque le daba la gana.
Así fue como hizo esas piernacas que e permitirían saltar de cabeza en cabeza por encima de sus antiguos compañeros de panceta (cosa que no haría bajo ningún concepto ya que si algo caracterizaba a Torrezno es su amabilidad y amor por los animales).
En 46 minutos (perfectamente cronometrados) llegó hasta la provincia de Capafría (hermandada con la "Capadocia" de los mortales), lugar gobernado por Frodo el Tiranito, donde se instaló para organizar la invasión de la Campa de Amapolas Alérgicas, que después sustituyó por la Resistencia Mordoriana, como consecuencia de la Guardia Cotilla (que no dejaba de meter las narices en el plan de Torrezno)
Los ChachiDuendes apoyamos la Resistencia desde nuestro sofá y la patrocinamos para extender la política de Torrezno "por un mundo sin cotillas ni Cerdos que te hagan bullying por el nombre"
PD: Nos ha llevado más de 3 semanas ir y volver de Mordor Nororiental (pasando entre cadáveres y demás bichos) así que para futuros documentales, pedimos por favor que los entrevistados se acerquen a las entrevistas (o al menos por Skype) pero no queremos pegarnos otra paliza como esa.
