viernes, 30 de mayo de 2014

Crónicas de un Perrillo de las Praderas

Como homenaje a la π° semana de muerte de nuestro querido fotógrafo Dildus, queremos escribir su vida (en la medida de lo posible y evitando las malas partes para que todos estén "jo qué majo era" y no "vaya un putero que estaba hecho el perrillo este")
Dildus originalmente se llamaba Perry (pero tuvo que cambiar su nombre por derechos de autor)
Fue adoptado por un cardo borriquero llamado Antonieta-Rosaura, la única planta viva del Desierto del Manguerazo, al lado del bosque en el que están los ChachiDuendes de okupas.
Dildus obtuvo su primera cámara a los 0,1 años de ser adoptado (una de usar y tirar con un dibujo de Hello Kitty) pero decidió cambiarla en cuanto se enteró por medio de sus espías las Células Eucarióticas de que Avril Lavigne tenía pensado hacer una canción con este nombre.
Así, comenzó a trabajar para nosotros con un salario de 6.00€ mensuales (¡con su Seguridad Social y todo!)
Al principio fotografiaba margaritas, rosas, libélulas y tigres de bengala.
Pronto subió puestos, se matriculó en Medicina (que era más fácil que Imagen) y tachó el título con típex.
Dildus se convirtió en el mejor (y único) empleado de nuestra pequeña agencia de viajes mágicos.
La vida le sonreía, hasta que realizó el primer reportaje (entonces ya no le sonreía porque las haditas del Bosque de las Hadas de Colores Epilépticos le comieron la cara)
Así, nuestro queridísimo Perrillo de las Praderas sobreexplotado, murió.
La dueña nos ha pedido una compensación por él, pero como en realidad no tenía contrato...
Nos habría gustado mucho darle una digna sepultura, pero nos da un poco de miedo recoger su cadáver del Bosque.
Siempre en nuestros corazones (y en el del Bosque también)
Los ChachiDuendes
Nota: Es el del medio

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